Estos emprendedores sustentables están usando tu basura para hacer sus productos (y son muy cool)

En Depto51 creemos que innovar no es solamente crear cosas nuevas, sino que es también ser capaz de generar nuevas ideas a partir de nuestra realidad y crear a partir de lo que más tenemos; nuestros mismos residuos. Nuestra basura son tesoros y materia prima muy valiosa. Transformando materiales como vidrios, chatarra, plásticos y recuperando maderas, 6 emprendedores sustentables chilenos han logrado aportar al planeta no solamente con sus productos, sino que también con una filosofía del diseño que, sin duda, vale la pena conocer y seguirles la pista.

Sustentabla

Limpiar nuestros océanos y nuestras playas es una tarea urgente en Chile y el mundo. Para paliar esta situación, Daniela Larrea, Sara Pinochet y Nicolás Valdivieso quisieron ser parte de la solución y decidieron crear Sustentabla, Su objetivo es convertir los residuos plásticos de las playas en pellets reutilizables a los que dan forma de tablas de surf, creando así los primeros modelos 100 % sostenibles fabricados con plástico reciclado del mundo. La materia prima de estas tablas se recolecta en jornadas de limpiezas de las playas organizadas por Sustentabla, las cuales ya se han llevado a cabo en playas como Isla Mocha y la Isla Chañaral.

 

Bosque Hundido

Los lagos del sur de Chile son reconocidos por su belleza y por sus increíbles paisajes. Sin embargo, pocos saben los secretos y riquezas que hay debajo de sus aguas. Rodrigo y Felipe Martino junto con Pedro Vial lo sabían, y a través del buceo lograron comenzar a rescatar maderas milenarias del fondo de los lagos y darle una nueva vida a esta materia prima abandonada en los fondos del agua. Así, a través de la reutilización de maderas milenarias buscan generar un mensaje de equilibrio con la naturaleza haciendo piezas de mueblería sustentables, únicas y especiales. Gracias a esta labor de rescate, han podido tener una amplia gama de productos entre ellos escritorios, mesas de centro, arrimos y bancas; todas las cuales vienen con su origen registrado, y con una aventura de miles de años por detrás.

Joya Plástica

Marcadas por una historia familiar en común, Joya Plástica nace a partir del deseo de generar arte y crear a partir del desecho. El proceso se inicia recolectando bolsas plásticas de retail, supermercados, feria, envoltorios de pañales, y forros plásticos entre miles de otros, los cuales luego pasan por diversas técnicas de corte, tejido y termo fusión (planchas de calor) en donde poco a poco, las joyas comienzan a tomar su forma. Joya Plástica además, invita a ser parte de su cadena virtuosa, ya que cualquier puede aportar con sus plásticos, para así transformar estos desechos en materias primas. Si quieres darles tus bolsas y envoltorios, puedes hacerlo en tienda La Trapa (Av. Luis Pasteur 6650, Vitacura), o coordinar una entrega en su taller en Estoril (Las Condes).

Green Glass

Si hablamos de diseño y de sustentabilidad, Green Glass es sin duda un pionero del área en nuestro país. La historia del emprendimiento de Óscar Muñoz es tan increíble, que desde el 2019 lo podremos ver en las pantallas de Netflix. Green Glass fue concebido dentro de un curso universitario de emprendimiento. Sorteando varias barreras y dificultades, la idea de convertir botellas de vidrio en lindos vasos fue haciéndose realidad. La mayoría de las botellas que procesan vienen del origen más humilde y olvidado: la basura. En Chile son cerca de 100.000 personas que viven de la labor de recoger y recolectar estos desechos, es por esto por lo que las botellas las obtienen directamente de ellos para así poner en valor su rol y retribuirle su gran aporte a nuestra sociedad. Es por todo esto que Green Glass es uno de nuestros emprendimientos favoritos; por sus diseños, por su conciencia medio ambiental y por su fuerte responsabilidad social.

Convictus

Las lámparas de diseño industrial son una de las últimas tendencias en decoración de interiores. Respondiendo a esta moda, Daniela Carvajal y Matías Gajardo crearon Convictus: una marca de lámparas chilenas, hechas a partir de desechos y chatarras recolectadas de los basurales de Santiago. Balones de gas, platos de comida e incluso frascos de mermeladas son algunos de los elementos que utilizan para realizar sus productos. Así, rescatan lo que otros descartaron y le dan una nueva oportunidad creando objetos funcionales. Cada una de sus creaciones va con su historia detrás y con fotos del proceso productivo; sin duda el elemento perfecto para aportar carácter y personalidad a tus espacios.

 

Lup.

La apuesta de Lup. es simple y clara: extender la vida útil del plástico, demostrando lo valioso que es cuando somos más conscientes del uso que le damos. Para esto, Lup. creó una fibra flexible hecha a partir de residuos residuos plásticos de HDPE, como tapas de botellas, envases de detergentes, cajas de transporte, algunas botellas y otros que aprovecha positivamente la larga vida del plástico, y los convierte en una fibra perfecta para el trabajo de cestería, decoración, escenografía y manualidades simples, entre otros. Así es como han logrado hacer diversos objetos, intervenciones y talleres, en donde lo que buscan es dar a entender el valor, materialidad y complejidad de los procesos productivos trabajando en conjunto con artesanos y pequeños productores. Sus productos se han vendido en el Mercado Paula, Mercado Mastica, y próximamente en plataformas de internet Si te gustaría aprender y/o saber más de lo que hacen, Lup. hará un curso de cestería en mimbre y plástico reciclado este 20 de Octubre en la Factoría Insomnio.

Ignacia Maino

Historiadora y creadora de contenidos. Disfruto con la música, la cultura, el diseño y las buenas conversaciones. Me gusta aprender cosas nuevas y mantener siempre despierta mi curiosidad. Mi tiempo se divide entre enseñar historia a alumnos de enseñanza media y escuchar la discografía completa de Luis Miguel.

Deja un comentario

Cerrar menú